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Claudia - 17/09/2010 20:04 horas  Comentario(s)

Una campaña publicitaria acaba de dejar helados a los cristianos británicos, sobre todo, phelados-pecados-1.jpgor su oportunismo, ya que sale a la luz en medio de la histórica visita del Papa al Reino Unido. La culpa del escándalo la tienen los helados Antonio Federici de los que se dice en el anuncio que han sido 'inmaculadamente concebidos', y ese juego de palabras no ha hecho más que caldear el ambiente. Si a ello se le suma la imagen de una bella monja embarazada que disfruta de un helado en una iglesia, entonces estamos ante una polémica garantizada. Y así ha sido. El propietario de los helados, Antonio Federici, se muestra ahora molesto por las críticas, pero seguro que no pudo contenerse ante la tentación de ver cómo su marca de helados iba a dar la vuelta al mundo cuando los diseñadores de la campaña le presentaron su propuesta.
El lanzamiento le ha salido barato porque, a pesar de que la publicidad sólo se ha publicado hasta ahora en dos revistas, una de ellas 'The Lady y Grazia', ya está en boca de todos. Ahora bien, este dulce momento se le puede volver en contra porque varias lectoras de esas publicaciones ya han manifestado sus quejas. E incluso la Autoridad de Estándares Publicitarios de Gran Bretaña se hizo eco de las denuncias y prohibió la colocación de los anuncios en los alrededores de la Abadía de Westminster, en Londres, justo antes de la visita de Ratzinger.
Antonio Federici, propietario de la firma de helados británica, se defiende y argumenta que utilizó un «humor suave» para dar un mensaje claro, marca de la casa: «Que el helado es nuestra religión».
Pero al organismo encargado de regular la publicidad en el país no le hace gracia la idea y justifica la prohibición porque «consideramos que el uso de una mujer embarazada a través de la inmaculada concepción será visto como una distorsión y burla de las creencias por parte de los católicos romanos».
Así las cosas, Federici promete venganza, califica la medida como «una censura a la libertad artística» y advierte que instalará una serie de carteles a lo largo de la ruta prevista para el Papa en torno a la Catedral de Westminster. La guerra está servida ya que, entre otras perlas, los nuevos anuncios muestran a dos curas en actitud sensual saboreando uno de los helados de la firma y, en otro, es una monja la que aparece como la tentación irresistible de un sacerdote. Una campaña para todos los gustos.

Guimar - 08/07/2010 22:54 horas  Comentario(s)
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